¿Y si la supuesta posesión demoníaca fuera una encefalitis anti receptores NMDA?

Vicente Baos. Médico de Familia.
David Ezpeleta. Neurólogo

Las personas a las que la historia y la Iglesia Católica han atribuido una posesión demoníaca probablemente incluyen una amplia variedad de trastornos mentales y físicos. Si se pudiera evaluar de forma crítica y científica cada caso, encontraríamos una gran cantidad de sufrimiento humano sojuzgado bajo creencias religiosas. Analizando con cautela y buena práctica clínica, se podría dar explicación a las supuestas posesiones demoníacas.

Quizá por su novedad y general desconocimiento, vamos a repasar una enfermedad que encaja, desgraciadamente para las personas que la han sufrido y no han sido diagnosticadas ni tratadas, con una gran parte de la sintomatología supuestamente demoníaca. Hay otras, pero ésta es el mejor ejemplo.

Todos tenemos en el recuerdo las imágenes espectaculares de la película “El Exorcista”: una chica joven que desarrolla un trastorno neurológico y del comportamiento que se exacerba a niveles máximos con la realización de un exorcismo, consiguiendo con trucos cinematográficos torsiones, levitaciones y vomitonas espectaculares. Cualquier película de terror que incluya escenas de posesión demoníaca (y hay muchas) presenta un comportamiento verbal, conductual, postural e incluso sexual bizarro y extremo. ¿Pero esto puede ocurrir en la vida real, en enfermos reales? Así es.

La encefalitis por anticuerpos contra los receptores NMDA (Anti-N-methyl-D-aspartate receptor NMDAR) fue descrita en 2007 por el Dr. Josep Dalmau, neurólogo que comparte su trabajo entre el Hospital Clinic de Barcelona y la Universidad de Pennsylvania de EEUU. Brillante investigador, en PUBMED podemos ver las 480 referencias a su nombre, muchas de las cuales hacen referencia a la encefalitis anti receptores NMDA.

Esta encefalitis pertenece al grupo de las encefalitis autoinmunes por anticuerpos contra las proteínas sinápticas. Dichas proteínas juegan un papel muy importante en la transmisión y plasticidad neuronal. Aunque la afectación pueda ser muy severa, dichas encefalitis son muy sensibles a las terapias inmunomoduladoras. En este momento, los pacientes con encefalitis anti-receptor NMDA son el grupo más grande estudiado hasta la fecha con un conjunto predecible de síntomas que se combinan para formar un síndrome característico. Muchos de estos pacientes presentan pródromos en forma de cefalea, fiebre y otros síntomas inespecíficos. En pocos días, progresan en varias etapas con síntomas que incluyen:

– Manifestaciones psiquiátricas prominentes (ansiedad, agitación, comportamiento extraño, alucinaciones, delirios, pensamiento desorganizado). Episodios psiquiátricos aislados pueden ocurrir de forma rara al inicio del cuadro o en la recaída. La siguiente tríada es característica: síntomas prodrómicos, ingreso en Psiquiatría y solicitud de opinión a Neurología.

– Insomnio.

– Déficits de memoria.

– Convulsiones.

– Disminución del nivel de conciencia y estupor con rasgos catatónicos.

– Discinesias frecuentes, como movimientos coreoatetoides, distonía, rigidez y posturas en opistótonos o en arco, frecuentes en la imaginería cinematográfica.

– Inestabilidad autonómica: hipertermia, fluctuaciones de la presión arterial, taquicardia, bradicardia, pausas cardíacas e hipoventilación, que con frecuencia requieren ventilación mecánica y otros cuidados intensivos.

– Disfunción del lenguaje: verborrea ininteligible, mutismo. La ECOLALIA se observa a menudo en las primeras etapas o en la fase de recuperación de la enfermedad. Nos preguntamos con qué frecuencia se ha asumido la mentada verborrea a lenguas antiguas y si las frecuentes alusiones al latín en los exorcismos son, simplemente, la repetición ecolálica de letanías insistentemente repetidas.

Puedes continuar leyendo el artículo completo en el blog de nuestro compañero Vicente Baos, El Supositorio.

Los comentarios están cerrados.