«Las conspiraciones: viejas como la historia», en el ‘Enigmas en la vieja biblioteca’ de Madrid del 29 de abril

«La conspiranoia puede tener consecuencias terribles para grupos considerados marginales y para personas a las que se juzga como obstáculos y consecuencias traumáticas para una sociedad que, años después, no podrá reconocerse y dirá, por enésima vez, «nunca más»», explica Antonia de Oñate. «La conspiranoia toca fibras sensibles y abre brutalmente una ventana de Overton que puede terminar siendo la puerta de la infamia social. La deshumanización del contrario es la condición necesaria para justificar su persecución e incluso su aniquilación: la conspiranoia aporta las herramientas para rebajar a otros humanos a la categoría de erradicables y para convertir en veneno los avances médicos».

Ciclo ‘Enigmas en la vieja biblioteca’

Charlas
Antonia de Oñate: «Las conspiraciones: viejas como la historia».
Miércoles, 29 de abril
a las 19.00 horas.
Madrid
Biblioteca Iván de Vargas.
C/ San Justo, 5.
Metro: Sol, Latina, Ópera y Tirso de Molina.

Antonia de Oñate (Madrid, 1964) lleva más de cuarenta años en el mundo de las relaciones públicas, aunque su formación es de historiadora. Desenterró de los archivos a una familia de banqueros florentinos que, asentados en el Madrid de Carlos II, hacían llegar a Roma el dinero de la Bula de Cruzada: así, el dinero recaudado para salvar almas terminaba mandando a los cuerpos a la muerte, a través de la financiación de la guerra. Llegó al escepticismo organizado indignada por la pseudohistoria que poblaba -y puebla- canales de televisión y kioscos de prensa. Socia de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, defiende el trabajo asociado como estrategia de autodefensa contra la superstición y la superchería.