
Por Mauricio-José Schwarz.
eA Ian Watson le gustaba el circo. La mayoría de las veces que nos vimos, aparte de festejos sociales y la celebración del cumpleaños de su hija Laura, fue porque íbamos juntos al circo. No hubo una visita del Circo del Sol a Gijón a la que no fuéramos en familia, y en más de una ocasión fuimos a ciudades cercanas a ver otros espectáculos de esa compañía.
Ian era… extraño. Tanto como su primera novela, la que le dio fama internacional y que yo leí muchísimos años antes de pensar en conocerlo, Empotrados, que inauguró la idea de la ciencia ficción lingüística, centrada en el concepto del empotramiento o incrustación de frases dentro de oraciones, tema de la gramática generativa. La novela lo convirtió en uno de los principales autores de la ciencia ficción de los 70, obteniendo el prestigioso premio Apolo de 1975.
A Ian Watson lo despedimos hace unos días en Gijón, donde se asentó en 2013 para casarse y vivir con Cristina Macía, escritora y a su vez traductora conocida por haber vertido al español la serie Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin, base de la serie Juego de tronos. Lo despedimos cantando For he’s a jolly good fellow (Porque es un gran compañero)… como le habría gustado.
Autor de más de una treintena de novelas, de cuentos reunidos en una docena de colecciones e incluso algo de poesía, Ian Watson nació en St. Alban’s, Inglaterra, el 20 de abril de 1943 y se graduó en literatura inglesa para luego obtener un título en literatura inglesa y francesa del siglo XIX. Personaje de la televisión y autor de libros sobre los videojuegos de la serie Warhammer 40.000, el público general lo volvió a encontrar cuando escribió para Stanley Kubrick la historia base del guion de la multipremiada película Inteligencia artificial, que finalmente dirigió Steven Spielberg.
Además de su relación con la Semana Negra de Gijón durante más de 25 años, Ian Watson participó desde sus inicios en la organización del festival Celsius 232, que recorría con atuendos peculiares inspirados en el steampunk que adoraba.
Irreverente, dado al espectáculo, travieso sin remedio, Ian Watson murió el 13 de abril de 2026 en su ciudad adoptiva, pocos días antes de cumplir los 83 años. Su última voluntad: «No compren flores, compren libros».
Mauricio-José Schwarz es periodista científico y escritor. Responsable del canal del canal de YouTube El rey va desnudo, es autor de los libros ¡No, por Dios! (Ateísmo para principiantes) (2015) y La izquierda feng-shui (2017).
