
Es un honor para el Círculo Escéptico anunciar la concesión del segundo premio VendeUmmos a Juan José Benítez, uno de los referentes del misteriodismo español. El reconocimiento al autor navarro viene avalado por su más de medio siglo dedicado al periodismo de ficción y sus cientos de miles de kilómetros recorridos en busca de una verdad que, por lo visto, es muy esquiva. El Círculo Escéptico reconoce anualmente con el premio VendeUmmos a un destacado promotor de la pseudociencia, la superstición, la conspiranoia y las noticias falsas.
Juan José Benítez (Pamplona, 1946) hizo sus pinitos en el periodismo de ficción en el ya desaparecido diario bilbaíno La Gaceta del Norte. En 1973, empezó a publicar en ese periódico sus investigaciones sobre el mundo de los ovnis, en las que siempre ha contado con testimonios de humildes testigos incapaces de inventar nada. Desde entonces, puede que sus libros hayan contribuido a hacer más escépticos que el Skeptical Inquirer, aunque también es cierto que han llevado a mucha gente a tener una visión delirante de la realidad.
Su gran éxito llegó en 1984 con la publicación de la primera entrega de la saga Caballo de Troya. Utilizando páginas de El libro de Urantia y sin desdeñar algunas cartas escritas por los ummitas, Benítez convenció a decenas de miles de lectores de que Estados Unidos dispone de una máquina del tiempo con la que militares han viajado a la Palestina de la época de Jesús de Nazaret. El, por el momento, último libro de la saga (Caballo de Troya 12: Belén) se publicó en 2022. A día de hoy, con cerca de 10.000 páginas escritas sobre El Gran Extraterrestre –como llama Benítez a Jesucristo–, el periodista navarro no ha tenido tiempo para presentar prueba alguna que respalde sus afirmaciones.
A lo largo de su dilatada carrera, no ha habido afirmación paranormal absurda que Benítez no haya respaldado. Ha defendido el origen milagroso de la sábana santa, ha publicado un libro-entrevista con su padre muerto, ha viajado astralmente bajo los efectos de sustancias alucinógenas… Quizás, su mayor éxito fue presentar en Planeta encantado, serie documental emitida por TVE, un vídeo secreto de la NASA que demostraba que los astronautas del Apolo 11 exploraron ruinas extraterrestres en la Luna. Que el vídeo hubiera sido realizado por un estudio animación vasco fue utilizado por sus críticos para insinuar que podría ser falso e hizo que algunos discípulos del galardonado afearan su conducta.
Sin renunciar nunca a la defensa del ovni de latón y remaches de origen alienígena, Benítez no ha renunciado jamás a abordar nuevos temas. Tradición y modernidad maridan en las páginas de sus últimos libros, en los que ha respondido a la pregunta de qué hay después de la muerte (Estoy vivo, 2014), ha resuelto el asesinato de Kennedy (Tengo a papá, 2017), ha vaticinado el fin del mundo (Gog, 2018), ha descubierto el origen de la covid (La gran catástrofe amarilla, 2020) y ha revelado que dinosaurios y humanos coincidieron en el tiempo (La cara oculta de México, 2024).
Sobre el Premio VendeUmmos
El Premio VendeUmmos –sin hache, ni tilde y con dos emes– se llama así en honor a los extraterrestres más españoles, los ummitas. Unos alienígenas que decían venir del planeta Ummo, un hipotético mundo que orbitaría de la estrella Wolf 424. En la década de 1960, los ummitas empezaron a bombardear a un reducido grupo de ufólogos con farragosos informes sobre ciencia, historia, religión y las peculiaridades de su sociedad. Y hasta se fotografió sobre Madrid uno de sus platillos volantes –en realidad una maqueta– con la hache barrada del sello de Ummo en la panza. El fraude de Ummo solo se lo tragaron los ufólogos más crédulos.
En su primera edición, el Círculo Escéptico dio el Premio VendeUmmos al periodista Iker Jiménez por su larga trayectoria como «fabricante de misterios», haber «firmado capítulos gloriosos de la antología ibérica del disparate paranormal» y prometer «firmar muchos más».
