
«La conspiranoia puede tener consecuencias terribles para grupos considerados marginales y para personas a las que se juzga como obstáculos, y consecuencias traumáticas para una sociedad que, años después, no podrá reconocerse y dirá, por enésima vez, «nunca más»», explica Antonia de Oñate. «La conspiranoia toca fibras sensibles y abre brutalmente una ventana de Overton que puede terminar siendo la puerta de la infamia social. La deshumanización del contrario es la condición necesaria para justificar su persecución e incluso su aniquilación: la conspiranoia aporta las herramientas para rebajar a otros humanos a la categoría de erradicables y para convertir en veneno los avances médicos».
Ciclo ‘Enigmas y más’
Charlas
Antonia de Oñate: «El pensamiento conspiranoico y las conspiraciones a lo largo de la historia».
Sábado, 25 de abril,
a las 18.30 horas.
Bilbao: Espacio Joker.
C/ Euskalduna, 6.
Antonia de Oñate (Madrid, 1964) lleva más de cuarenta años en el mundo de las relaciones públicas, aunque su formación es de historiadora. Desenterró de los archivos a una familia de banqueros florentinos que, asentados en el Madrid de Carlos II, hacían llegar a Roma el dinero de la Bula de Cruzada: así, el dinero recaudado para salvar almas terminaba mandando a los cuerpos a la muerte, a través de la financiación de la guerra. Llegó al escepticismo organizado indignada por la pseudohistoria que poblaba -y puebla- canales de televisión y kioscos de prensa. Socia de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, defiende el trabajo asociado como estrategia de autodefensa contra la superstición y la superchería.
