
Por Ignacio Cabria.
El chileno Sergio Sánchez Rodríguez se embarcó en 2016 en una expedición intelectual de largo trayecto a ese reino fabuloso de la ufología que él ha bautizado como Ovnilandia, y a un territorio poco explorado en estos tiempos de abrumador predominio de la cultura anglosajona: Francia, y por extensión los países francófonos. La crónica de ese periplo histórico, filosófico y antropológico a la ufología en lengua francesa se ha titulado Érase una vez en Ovnilandia. El término Ovnilandia no tiene una intención despectiva. Sánchez explica que tiene un deje de añoranza de sus emociones platillistas de otra época:
Ovnilandia es también, mal que me pese, una morada espiritual. Es mi país, mi comarca. Es la maravillosa etapa de una búsqueda desinteresada de conocimiento, de un auténtico deseo de enfrentarse a los misterios del mundo y de resolverlos. Es por ello que jamás renegaré de mi implicación profunda en esta gran aventura, así fuera solo un espejismo. En el brevísimo tramo de tiempo que es una vida, la plausibilidad de una quimera no es una cuestión de primer orden. Lo que más importa es la belleza del viaje (vol. 1, 2016; pág. 28).
Comienzo del artículo publicado en Factor 302.4, la web de Alejandro Agostinelli, el 13 de marzo de 2025.
