Nunca más. Charlas de pseudociencia en lugares públicos

Por José Ramón Alonso.

Una de las obligaciones de las entidades locales es promover la cultura en los municipios, cuidar esos tesoros que llamamos bibliotecas, organizar conciertos, exposiciones y conferencias. Los recursos son limitados así que siempre toca elegir y por eso en ocasiones se recibe gustosamente a quien propone una conferencia gratuita, solicita un local público y pide difusión de los actos.

El problema es que bajo ese paraguas de cooperación, incremento de la oferta y apertura al mundo se cuelan personas e ideas que tienen un efecto nocivo y en algunos casos las instituciones locales no están suficientemente alerta. Si alguien presenta una conferencia promoviendo el maltrato a las mujeres, la discriminación de las minorías o la desatención de los niños, montaríamos en cólera y a ningún responsable se le ocurriría colaborar pero ¿qué pasa cuando alguien dice que el cáncer no existe o es culpa de un conflicto que tuviste con tus padres, que el SIDA no existe y lo han inventado las compañías farmacéuticas, que el autismo se cura con una planta o que las vacunas, en realidad el mejor invento de la humanidad, son la causa de cualquiera de estas enfermedades y trastornos?

El profesor Thaddeus Schmidlap (interpretado por Ross Nelson), el vendedor ambulante del rancho Enchanted Springs y del parque temático Old West. Foto: Carol M. Highsmith / Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
El profesor Thaddeus Schmidlap (interpretado por Ross Nelson), el vendedor ambulante del rancho Enchanted Springs y del parque temático Old West. Foto: Carol M. Highsmith / Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Comienzo del artículo publicado en Neurociencia, el blog de José Ramón Alonso, el 12 de noviembre de 2016.

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