El informe del Ministerio de Sanidad sobre la homeopatía se publicará en breve

Por Vicente Baos Vicente.

La lucha por el desenmascaramiento de la homeopatía como herramienta terapéutica lleva muchos años en España. Desde los ámbitos sanitarios, la inmensa mayoría de los médicos y científicos ha tenido claro que es un absurdo lógico y que no cumple ninguna de las condiciones necesarias para ser considerada una terapia que tenga alguna eficacia. Sin embargo, las oficinas de farmacia y un número escaso de médicos han promocionado la homeopatía y se han lucrado con ella utilizando el efecto placebo, gracias al que algo tan ridículo como esta práctica parece tener algún beneficio.

Sede del Ministerio de Sanidad de España, en el Paseo del Prado de Madrid. Foto: Luis García.
Sede del Ministerio de Sanidad de España, en el Paseo del Prado de Madrid. Foto: Luis García.

Si repasamos los hechos más relevantes en esta lucha, nos tenemos que remontar a casi quince años atrás cuando en 2013 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) registró por primera vez algunos productos homeopáticos (sin indicación terapéutica). Existía un vacío legal desde los años 90, y miles de productos se vendían sin registro formal completo. El Ministerio de Sanidad anunció entonces que iba a regularizar el mercado homeopático, no por eficacia, sino por control administrativo. La homeopatía nunca ha estado dentro del Sistema Nacional de Salud como práctica terapéutica, pero no se ha prohibido su venta.

En ese momento, un grupo de médicos lanzamos la iniciativa #NoSinEvidencia, donde llamamos la atención sobre algo que resulta contradictorio: la legalización de medicamentos homeopáticos sin haber demostrado su eficacia de la misma forma que los medicamentos utilizados en la práctica médica. Es decir, los productos homeopáticos son medicamentos y no necesitan demostrar eficacia clínica, solo seguridad y dilución. Parecen pastillas o viales farmacológicos, se venden exclusivamente en farmacia, pero no son medicamentos. Los pacientes es posible que no lo vean así. Era un buen momento para denunciar el absurdo completo de la homeopatía. Se mantenían la paradoja regulatoria y una presión científica contraria creciente.

En 2018 se impulsó una orden ministerial para que los productos homepáticos, unos dos mil, se registraran formalmente y siguieran vendiéndose como medicamentos por obligación europea. Las críticas arreciaron: se legitimaba administrativamente algo sin evidencia. Entonces, los ministerios de Sanidad y de Ciencia lanzaron un Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias con los objetivos de evaluar la evidencia científica, informar a la población y reducir el impacto sanitario de esas prácticas. Se pusieron en marcha una campaña pública, #CoNprueba, mediante un portal oficial para desmontar pseudoterapias y unas evaluaciones técnicas sobre múltiples pseudoterapias (incluida la homeopatía).

La pandemia del COVID paralizó todas las iniciativas. No se publicaron los informes sobre pseudoterapias y su interés desapareció tanto del ámbito público como del oficial. En los últimos años, se han ido publicando con cuentagotas informes técnicos sobre pseudoterapias dentro de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud. Están recogidos en la web #CoNprueba. Personalmente, he participado en cinco.

Pero el informe sobre la homeopatía encargado a la AEMPS en el que participé en 2019 no aparecía por ningún lado. Hace un año, reactivamos el tema mediante la denuncia pública de que ese documento se había elaborado y no salía a la luz pública. Los actuales responsables del Ministerio de Sanidad, incluido el secretario de Estado Javier Padilla, se comprometieron entonces públicamente a actualizarlo y publicarlo. El esperado informe va a salir a la luz en breve. Supondrá un culmen de la lucha por la deslegitimación de la homeopatía como herramienta terapéutica.

La pérdida de su influencia social se ha alcanzado en un alto grado de éxito. Solo una minoría de la población piensa que la homeopatía sirve para algo. La situación legal de su venta en farmacias no parece que vaya a cambiar si no cambia la legislación europea, pero, al menos en España, los científicos y las instituciones oficiales piensan que no sirve como terapia científica y que debería pasar al olvido de la historia de las terapias obsoletas e ineficaces. 

Vicente Baos Vicente es médico de familia y experto en pseudoterapias.